lunes, 21 de junio de 2010

Todo tiene un precio


A lo largo de mi vida me he acostumbrado a escuchar sobre ciertas bandas musicales o cantantes que son unos "vendidos", que se han vuelto demasiado comerciales, que ya no son fieles a su estilo original. Cuando oigo este tipo de cosas siempre me pregunto qué es lo que el público quiere. Parece que sólo gusta lo que no vende, pero resulta que quien no vende no puede pagar sus facturas.

Me parece muy curioso cómo la gente critica, se enfada o se siente defraudada cuando una banda de música no evoluciona de la forma que ellos esperaban. Cierto es que quien está expuesto al público, también lo está a su juicio y quien antes estaba en la cumbre pasa rápidamente a ser enterrado si el público así lo desea. Sin embargo, y en oposición a lo que siempre escucho a mi alrededor, resulta que todo lo comercial es oro. Resulta que, por poner un ejemplo, Sugarless probablemente no producía ni la mitad de dinero que produce Huecco. Pero Iván Sevillano, como todo hijo de vecino, quiere una TFT en casa, y un netbook y un iPod. Los fans de Sugarless pueden estar decepcionados y acusarle de "vendido", pero es gracias a su mulata y a su morena, que él puede seguir adelante. Es muy fácil criticar cuando las cosas se ven desde fuera, pero si a la mayoría de nosotros, teniendo un trabajo de mierda nos ofrecen un ascenso por el doble de pasta, diríamos que sí. No creo que hubiese muchos fieles a sus principios por no querer volverse comerciales.

Andy Warhol, pura víctima reconocida del consumismo y el arte por dinero, decía: "¿Por qué la gente piensa que lo artistas son especiales? Es sólo otro trabajo".

Estoy totalmente de acuerdo. Hay millones de artistas en este mundo en el que vivimos. De hecho, creo que hay un artista en cada uno de nosotros, pero todos tenemos un precio. Ni los consumidores ni los artistas son más que una parte del mercado.

Si te ha decepcionado terriblemente un grupo, siempre puedes escuchar otro. Al fin y al cabo tú no eres nadie para opinar. Puedes ser como James Dean, un rebelde sin causa, y decir que tú nunca lo harías. Pero en el fondo sabes que no es cierto. O puedes, simplemente, aceptar que los artistas no hacen más que su trabajo y lo que buscan es ganar la mayor cantidad de dinero posible. Es así, y es parte de la sociedad en que vivimos. Si te gusta, bien. Y si no, ¿a quién le importa tu opinión?

De todas formas, todas estas gilipolleces de "estos son unos vendidos y ahora hacen música comercial", que por cierto, es la música que da dinero, no hacen más que confirmar mi Teoría del 80%, pero esa la dejamos para otro día. Quién sabe, quizás podría convertirla en arte y ganar dinero con ella. Bueno, dinero no sé, pero un importante número de detractores seguro.

Al fin y al cabo, arte no es más que aquello por lo que la gente está dispuesto a pagar. En los tiempos que corren, la gente ya no quiere disfrutar la fama desde la tumba, sino mientras estén vivos, aunque sólo sean aquellos míseros 15 minutos que Andy Warhol mencionaba.

Acabo con otra cita de Warhol que no sé si es la más apropiada, pero me gusta como frase final a modo de reflexión:

"La cosa más bella en Tokio es McDonald's. La cosa más bella de Estocolmo es McDonald's. La cosa más bella de Florencia es McDonald's. Pekín y Moscú no tienen nada bello aún."

[Imagen: Andy Warhol, Rebel Without a Cause - James Dean, 1985, http://studio-online.com/so/?p=1177]

sábado, 12 de junio de 2010

Egoísmo


Hacía tiempo que venía pasando por mi cabeza la idea de crear un blog. En ciertos debates conmigo misma y con otras personas, me di cuenta de que quizás el hecho tener un blog está basado en puro egoísmo. Queremos que la gente nos escuche, que lea nuestras opiniones. Estamos deseosos de que se consideren nuestros comentarios y nuestras críticas. Y más ahora, en la era de la comunicación.

Supongo que yo, como todos, también he sentido esa llamada egoísta de compartir mis pensamientos. Pero más que por puro egoísmo, creo que es más bien, la necesidad que tengo de expresarme. Mi mundo de tecnología, en lugar de apagarme y relegarme al conformismo, no ha hecho más que aumentar mis ganas de comunicar, de debatir, y, sobre todo, de crear. Soy la imaginación en persona...

Aquí soltaré mi poesía, expresaré mis opiniones malditas, cantaré mis aventuras viajeras. Aquí contaré mis sueños imposibles y las peores pesadillas, pero sobre todo, trataré, desde mis modestos conocimientos, de mostrar algo de lo que yo considero ARTE. Este es, mi propio estado del arte.

[Imagen: "Dali does Escher", http://www.romancortes.com/blog/dali-does-escher/]